La crisis alimentaria global urge mejores políticas públicas y participación civil - Congreso Futuro

La crisis alimentaria global urge mejores políticas públicas y participación civil

La obesidad que participaron ayer en el panel ‘Nutrir’: aumenta y la desnutrición aún afecta a millones de personas. A juicio de los expositores, la solución pasa por regular la industria y exigir cambios al sistema.

‘He estado investigando durante 30 años la prevención de la obesidad, pero no he hecho un buen trabajo’. Con esas palabras comenzó ayer Boyd Swinburn, profesor de nutrición en la Universidad de Auckland, su presentación en el panel ‘Nutrir’, que abrió la tercera jornada del Congreso Futuro 2020. Y su comentario, aclaró, tiene que ver con que, pese a sus investigaciones y recomendaciones, las cifras de obesidad siguen siendo un problema en muchos países (ver cifras), incluido Chile.

Por otro lado, la desnutrición aún afecta a millones de personas en lugares como África subsahariana. ‘Y también tenemos al cambio climático, que no es una enfermedad, pero que yo llamo pandemia, porque va a crear más desnutrición y enfermedades en años venideros’, dijo Swinburn, quien aseguró que los tres problemas constituyen la crisis alimentaria global y tienen algo en común.

‘Los científicos lo llamamos la inercia de políticas’, afirmó. Y agregó que esa inercia tiene como causas la oposición de la industria alimentaria a ser regulada, la reticencia del Gobierno para regular y la falta de demanda pública por cambios en el sistema de producción y venta de alimentos. ‘Nosotros (los científicos) apoyamos con documentos, pero es un apoyo silencioso’, dijo Swinburn. ‘Si vamos a perturbar el sistema, creo que es urgente la demanda pública, y creo que el gigante que está dormido es la sociedad civil’, comentó el especialista.

Influencia

Sobre qué regular y por qué es parte de lo que explicó en su presentación su colega Marion Nestle, profesora de nutrición en la Universidad de Nueva York. Ella dejó claro que uno de los elementos a controlar es el márketing, ya que a su juicio, son demasiados los productos que se promocionan como sanos aunque no lo sean, algo que influye en las decisiones alimentarias de la población. ‘No creo que las ganancias deben ser a expensas de la salud pública y ahí es donde debe entrar la regulación’, dijo Nestle a ‘El Mercurio’. ‘Para eso, la sociedad civil debe actuar, si no lo hace, los gobiernos no se lo tomarán en serio y no harán nada’, agregó.

En su charla, la especialista también denunció la influencia de la industria en la investigación científica. Según comentó, un trabajo realizado por ella arrojó que al menos 168 estudios científicos publicados recientemente fueron financiados por empresas de alimentos con resultados favorables para sus auspiciadores. A su juicio, algo que ‘favorece al márketing y pone en duda la ciencia’. ‘Hay que reequilibrar el foco y ponerlo en la industria’, puntualizó Nestle. ‘Es un elefante gigante que está en la sala, pero que todos ignoran’.