En cualquier momento puede aparecer un personaje peligroso para el país - Congreso Futuro

En cualquier momento puede aparecer un personaje peligroso para el país

Alguien que se atribuya la representación popular y que venga con soluciones mágicas para todo.

En uno o dos años más, podría surgir en Chile alguien que diga algo así como ‘yo soy el pueblo, confíen en mí, denme algo de su poder, para arreglarlo todo’. La frase y la predicción son de Yascha Mounk, profesor de asuntos internacionales de la Universidad Johns Hopkins. Asegura que ésa es una manera de identificar a los populistas, a quienes califica como muy peligrosos.

‘Que Chile se transforme en un mejor o en un peor país va a depender de qué tan inteligentes son los chilenos para decir no, no, no. No es una sola persona la que tiene que tener todo el poder, toda la influencia’, afirma. No cree que actualmente haya alguien así, pero está seguro de que surgirá una ‘personalidad fuerte que intentará ser atractiva’. Lo importante es que la gente se dé cuenta de que eso es una amenaza.

Mounk, nacido en Alemania, de padres polacos, explica dónde está el peligro. ‘El que promete profundizar la democracia a menudo termina convirtiéndose en dictador. Cualquiera que esté en desacuerdo es ilegítimo, es enemigo del pueblo. Por eso que el populismo es peligroso, ya sea de izquierda o de derecha’, asegura.

‘Cuando veo a Chile, tengo esperanza y temor’, dice. En el lado positivo, la gente tiende a exigirles respuestas a los políticos, lo que debería mantenerlos menos corruptos.

‘Pero también veo unas pocas indicaciones de peligro’, advierte. ‘Una de ellas es que el debate sobre el futuro del país descansa fuertemente en la Constitución. Entiendo que la Constitución fue escrita por el general Pinochet e impide de muchas maneras las reformas políticas. Ésa parece una buena razón para cambiarla, pero los cambios institucionales rara vez arreglan los problemas sustanciales’.

El peligro que detecta es que la gente crea que, por tener una nueva Constitución, todo va a mejorar. ‘Mi hospital va a ser de repente menos malo de lo que es, las escuelas van a mejorar. Dudo que un cambio constitucional pueda hacer esos milagros. Entonces hay mucho potencial de gran decepción y de rabia’, asegura.

El segundo peligro es seguir ejemplos. ‘Imagina el país que crees que es el mejor del mundo, el país al que Chile debiera asemejarse. Cada uno puede tener distintas respuestas. Algunos pueden decir Estados Unidos. Otros, Singapur. Pero si vas a esos países, encontrarás que la gente tiene profundas quejas. Algunos pueden ser mejores de lo que es Chile hoy, pero no tanto mejores. Ahora imagina ir a los peores lugares, a Venezuela, a Corea del Norte, a Siria. Son inimaginablemente peores. Lo mejor que podemos lograr es menos importante que lo peor que podemos sufrir’, agrega. Teme que la gente vea sólo lo malo y ‘olvide que las cosas pueden empeorar, así como mejorar’.

También opina sobre el término Chilezuela, de dominio popular actualmente. ‘No creo que Chile esté en un peligro inminente de convertirse en Venezuela, pero es beneficioso para todos los ciudadanos, ya sea en Chile, en Estados Unidos, en Francia, recordar que, por todas las legítimas quejas acerca del presente, los países pueden descarrilarse y convertirse rápidamente en peores lugares para vivir’.